Prevenir y tratar los
problemas de salud derivados del abuso del alcohol constituye un gran reto para
la Salud Pública internacional. Todos los 15 de noviembre se celebra el Día Mundial sin Alcohol, promovido por la OMS y las asociaciones ciudadanas de ayuda mutua.
Todos los días del año
debieran ser días de reflexión sobre los efectos del alcohol en la salud en su dimensión
biopsicosocial. Sin embargo esto no es así, empezando por las propias
instituciones sanitarias y de Salud Pública. A pesar del conocimiento epidemiológico
que se tiene, no existen verdaderos planes de trabajo para prevenir el impacto
en salud que tiene el abuso del alcohol tanto en salud mental como en salud
laboral, en accidentes, en violencias, en problemas de salud física, etc.
Rescato para este año el
contenido de la Carta Europea
sobre Alcohol de 1995 que fue adoptada en la Conferencia Europea sobre
"Salud, Sociedad y Alcohol", convocada por la Oficina Regional para Europa
de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y organizada por el Ministerio
de Trabajo y Asuntos Sociales de Francia.
Los postulados de la Carta nos
recuerdan que queda mucho por hacer. Espero que su transcripción en este blog
aporte un granito de arena y contribuya a que las instituciones, los
profesionales y la sociedad en su conjunto se movilicen a favor de un ambiente más
saludable en relación al alcohol y sepan neutralizar las inmensas presiones de
sectores de la industria y el consumo contrarias a la promoción de la salud.
La Carta Europea sobre
Alcohol dice así:
- Todas las personas tienen derecho a que su familia, comunidad y vida laboral estén protegidas de accidentes, violencia u otras consecuencias negativas asociadas al consumo de alcohol.
- Todas las personas tienen derecho a recibir una educación e información válida e imparcial desde la infancia acerca de las consecuencias del consumo de alcohol sobre la salud la familia y la sociedad
- Todos los niños y adolescentes tienen derecho a crecer en un medio ambiente protegido de las consecuencias negativas asociadas al consumo de alcohol y, en la medida de lo posible, de la promoción de bebidas alcohólicas.
- Todas las personas que consuman alcohol de forma peligrosa o dañina y los miembros de sus familias tienen derecho a tratamiento y asistencia.
- Todas las personas que no quieren beber alcohol o que no pueden hacerlo por motivos de salud o de otro tipo, tienen derecho a ser protegidos frente a las presiones para consumir alcohol y a recibir apoyo en su decisión de no beber alcohol
La Carta incluye también las siguientes diez
estrategias para la Acción sobre el Alcohol:
- Informar sobre las consecuencias del consumo de alcohol en la salud, la familia y la sociedad, y sobre qué medidas son eficaces para prevenir o minimizar el daño, creando amplios programas educativos que comiencen desde la primera infancia.
- Promover entornos públicos, privados y laborales protegidos de accidentes, violencias y otras consecuencias negativas derivadas del consumo de alcohol.
- Establecer y hacer cumplir leyes que disuadan eficazmente de conducir bajo los efectos del alcohol.
- Promover la salud controlando la disponibilidad, por ejemplo para la gente joven, e influyendo en el precio de las bebidas alcohólicas, por ejemplo me- di ante impuestos.
- Aplicar controles estrictos, reconociendo las limitaciones y prohibiciones existentes en algunos países, sobre la publicidad directa e indirecta de bebidas alcohólicas y garantizar que no haya formas de publicidad específicamente dirigidas a los jóvenes, por ejemplo asociando el alcohol a acontecimientos deportivos.
- Asegurar el acceso a servicios de tratamiento y rehabilitación eficaces, que cuenten con personal adecuadamente formado, para las personas con un consumo de alcohol peligroso o dañino y para los miembros de sus familias.
- Fomentar el conocimiento de las responsabilidades éticas y legales de las personas implicadas en la comercialización o el servicio de bebidas alcohólicas, asegurar el control estricto de la seguridad de los productos, y llevar a cabo medidas apropiadas contra su producción y venta ilícita.
- Potenciar la capacidad de la sociedad para dar respuesta a los problemas relacionados con el alcohol mediante la formación de profesionales de diferentes sectores como la sanidad, el bienestar social, la educación y el judicial, además de fortalecer el desarrollo y liderazgo de la comunidad.
- Apoyar las organizaciones no gubernamentales y los movimientos de autoayuda que promuevan estilos de vida saludables y en concreto los destinados a prevenir o reducir los daños asociados al alcohol.
- Formular programas amplios sobre el alcohol en los Estados Miembros, teniendo en cuenta la presente Carta Europea sobre el Alcohol. Especificar objetivos claros e indicadores de resultados, controlar los progresos y asegurar una actualización periódica de los programas basada en la evaluación.
Finalmente, seguir
recordando el papel que han hecho, hacen y, previsiblemente, seguirán haciendo las Asociaciones de Pacientes y Familiares relacionadas con la dependencia del alcohol en
particular en la Comunidad de Madrid, pero en general en el ámbito nacional e
internacional.
Son asociaciones ciudadanas con raíces y arraigo en sus barrios
y ciudades y que fueron pioneras en la organización de la ciudadanía con
objetivos de ayuda mutua y salud. Su trabajo contribuye a la
génesis de un contexto social solidario con las desigualdades e integrador de
las diferencias.
Ramón Aguirre Martin-Gil. Ciudadano
salubrista
El consumo de riesgo, el consumo perjudicial, el consumo excesivo
episódico y la dependencia del alcohol, son considerados hoy en día
grandes problemas de salud pública y en sus causas confluyen múltiples
circunstancias y determinantes.
- el ambiente social y cultural
- la gran disponibilidad existente de alcohol
- su publicidad siempre ligada a la felicidad y el buen humor
- el contexto social y familiar de la persona
- la situación laboral
- la personalidad
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